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jueves, 12 de marzo de 2026

VIERNES 13.3.2026 AD: "¡Ama al prójimo para Amar a Dios!" (Mc 12, 28 b-34).

EVANGELIO DEL VIERNES 13.3.2026 AD: 

V 13. "¡Ama al prójimo para Amar a Dios!" (Mc 12, 28 b-34).

¡¡¡Buenos días hermanos!!! La Cuaresma avanza, ¡y nosotros con ella! Y aunque parezca que no, sólo tener el propósito de cambiar es empezar a hacerlo... ¡Ojalá que todos lo tuvieran!

Hoy se nos invita a estar con Dios en el santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Marcos (12, 28 b-34), que nos muestra que el cristianismo no es una filosofía, ni algo etéreo, sino algo muy concreto; y que, para poder Amar a Dios de verdad hay que Amar a nuestro prójimo... 

¡En eso se diferencian la religión de la política! En la primera las palabras tienen que demostrarse con hechos o son mentira, y el Amor se demuestra con obras. La política, por desgracia, no sigue estas reglas y habla de derecho a la vida mientras se abortan cientos de niños cada día o hay pena de muerte o personas que mueren de hambre; o habla de la inviolabilidad del domicilio, y no se protege de la ocupación, por lo que las personas se niegan a alquilar sus viviendas vacías, y el precio se dispara... ¡Pero Dios no es un sofista, que busca defender lo indefendible, y hoy nos muestra que para amarle a Él tenemos que amar a nuestro prójimo tanto como nos amamos a nosotros mismos...

¡Y a veces muy difícil! Entonces recuerdo las palabras del Maestro: "es imposible para los hombres pero no para Dios". ¡Esta es la clave para poder conseguir lo que creemos imposible! ¡¡¡Estar muy dentro de Dios, frecuentarlo ir llenándonos de Él para que haga posible lo que para nosotros es imposible!!!

Y para esto vamos cada día al Evangelio y a meditar en nuestro interior la Palabra de Dios, que con los Sacramentos y las obras de Caridad, es la mejor forma de estar unidos al Señor en nuestro día a día. Ahora, sabiéndonos creaturas de un Dios que nos Ama profundamente, respiremos hondo y vamos de la mano del Señor al encuentro de Su Palabra: ¡¡¡Ven Espíritu Santo!!! ¡¡¡Ven Espíritu Creador!!!

(1) "EN aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:   «¿Qué mandamiento es el primero de todos?». (2) Respondió Jesús: «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. (3) El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. (4) No hay mandamiento mayor que estos». (5) El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». (6) Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios». (7) Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas."

(1) "En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: - «¿Qué mandamiento es el primero de todos?»"

Un escriba (un conocedor de la Ley) pregunta a Jesús, cuál es el mandamiento principal. Comienza distante. No le dice Maestro, (esto muestra que es honesto; a diferencia de los fariseos que sin creer que lo es se lo llaman) y, guarda distancia.

El mismo Evangelio nos muestra que muchos se acercan a Dios, pero no para buscarle, sino para desechar lo que ya han prejuzgado y rechazado en su corazón, (porque no les interesa creer, porque les "complicaría" la vida)... ¿Complicarles la vida? ¡¡¡Pasar una Eternidad sin Dios, eso sí es complicarse la vida!!! Y las últimas palabras de Teodorico, en su lecho de muerte, llevaban toda la razón: "Sólo hay un error que no podemos cometer en esta vida, el de no ser santos"...

(2) "Respondió Jesús: - «El primero es: "Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser."

El Señor le contesta con una parte del "Shemá Israel"(= Escucha Israel), que es una oración preciosa, y que es para nuestros hermanos hebreos el equivalente a nuestro "Padre Nuestro". Es una profunda y sincera profesión de Fe en un Dios Único, que nuestros hermanos mayores en la Fe rezaban y rezan dos veces cada día por la mañana y por la tarde. Y que su parte principal es:

"Escucha, Israel: el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda el alma y con todas tus fuerzas. Que estas palabras que yo te dicto hoy estén en tu corazón. -Las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando estés sentado en casa y al ir de camino, al acostarte y levantarte. Las atarás a tu mano como un signo y servirán de recordatorio ante tus ojos.- Las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portones."

Pero vamos a analizar directamente las palabras del Señor:

a) "Escucha, Israel": Va a decir algo muy importante. Es un toque de atención, para que todo Israel oiga bien esas palabras...

b) "el Señor, nuestro Dios, es el único Señor:" Es decir: ¡Sólo hay un Dios y Señor! No hay más dioses que Él, ni más señores que Él. Y el resto de los mortales no somos señores de nada. ¡Y la libertad de los hijos de Dios es esta! ¡Saber que sólo tenemos un Señor!

Y todos Le buscamos durante toda nuestra vida (lo sepamos o no), y hay muchas formas de buscarle, aun sin saberlo. Un pensador decía que estamos hechos para arrodillarnos, sólo podemos decidir si hacerlo ante Dios o ante los ídolos...

Y esta frase que puede parecer chocante, refleja una realidad que la vida nos enseña: ¡El que no adora a Dios, termina adorando a ídolos que esclavizan! (Esto no me lo contó nadie... ¡yo lo viví!)

Y así gente que se ríe porque vamos a Misa, tienen rituales para ir al fútbol o a un concierto a ver "a sus ídolos" (como dicen). Y nos les importa pagar un dineral o esperar largas filas incluso de días para sacar entradas para estos espectáculos, cuya trascendencia es nula, y no son más que un deslumbre pasajero...

Otros ponen todas sus esperanzas de futuro en una persona en que volcar su amor, que convierten en el centro de su vida e idolatran. Y buscan recibir de ella un amor sin límites que sacie todos sus anhelos... ¡Pero esto es imposible! ¡Porque primero tenemos el límite temporal, y tenemos fecha de caducidad; y luego somos imperfectos! (Unos más y otros menos, pero perfecto sólo es Dios).

c) "amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser."

El Señor no quiere sólo migajas, sino una entrega plena: con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente, con todo el ser... ¡Eso significa estar dispuesto a dar todo a Dios, sin límites, cuando Él lo pida! ¡Y es difícil entregarle lo que nos pide! (Porque si nos pide algo es porque no se lo hemos dado. Y si no se lo dimos es porque nos cuesta dárselo...)

Pero sí hay una cosa que podemos dar a Dios, que Él no tiene... ¡SÍ! Nosotros en nuestra humildad podemos entregarle a Dios una cosa de la que Él carece: ... ¿El qué? ... ¿No se os ocurre? Pues: ¡Nuestros pecados! ¿Por qué no darle en la Confesión lo único que Dios no tiene y que a nosotros nos sobra?

(3) "El segundo es éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo."

Pero la respuesta de Jesús supera a la pregunta del escriba. Él le ha pedido un mandamiento, y Jesús ve que se queda corta la respuesta, y añade un segundo mandamiento (o al menos prorroga el primero):

Y no hay amor a Dios, sin amor al prójimo. Como sabía muy bien una joven judía alemana, filósofa y atea, Edith Stein, que tras leer "La Biblia" y "El libro de la Vida" de Santa Teresa de Jesús, descubrió la Verdad que tanto había buscado, y hoy es Santa Teresa Benedicta de la Cruz, y dijo muy bien: "El amor al prójimo es la medida de nuestro amor a Dios".

Y el Señor pide que amemos al prójimo como a nosotros mismos (y eso porque solemos tratarnos mejor que a los demás)...

(4) "No hay mandamiento mayor que éstos»."

Jesús dice que no hay mandamiento más importante que éstos, y los sitúa en la cúspide. ¡Y así simplifica mucho la teología! Y cualquier mandamiento que choque contra ellos, no es verdadero o está mal entendido.

(5) "El escriba replicó: - «Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios»."

El escriba pasa de la indiferencia a la admiración y tras oír su respuesta le llama Maestro y acoge su doctrina; y aún más, dice que cumplirlo es más valioso para Dios que cualquier sacrificio...

¡Pero es que este escriba es distinto! ¡Escucha a Jesús y no está cerrado ni a Su Palabra, ni a la acción del Espíritu Santo! Y sí está de acuerdo con las palabras del Señor, pero no sólo eso, y aporta un poco más de LUX: ¡Y dice que ese Amor al prójimo vale más que todos los holocaustos y sacrificios que podamos hacer!

(6) "Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: - «No estás lejos del reino de Dios.»"

Jesús ve que su corazón no está cerrado y que busca la sabiduría sinceramente, y le dice que está cerca de poder llegar al Reino de Dios...

Y estas palabras viniendo del Señor son la mejor alabanza: ¡Qué Dios le diga a uno que está cerca de Su Reino! O mejor aún, soñar con que el Señor te diga: "¡Ya estás en mi Reino!" ... ¡¡¡Son palabras que yo no cambiaría por nada en el mundo!!!

(7) "Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas."

¿No os recuerda esto al demonio mudo de ayer? ¡Una pena! Tener a Dios delante y poder conocer la Verdad y quedarse callado por pudor o temor humano...

A veces en la oración también callamos, otras no somos capaces de escuchar, otras no tenemos tiempo de hacer oración...

Sería muy bonito hoy dedicar un tiempo a preguntar al Señor, en vez de callar; ¡y luego escuchar! El mejor sitio para ello es la Adoración Eucarística, o el silencio de una capilla ante el Sagrario. ¡Sin duda es un buen propósito para hoy! Como nos invitaba San Juan de Ávila: "Descansad en la anchura de su corazón..."

+¡Y la oración que os invito a hacer hoy sale del punto 6! Pedirle al Señor que todos los que lean este Evangelio y sus familias y amigos, puedan oír un día estas palabras de los labios de Jesucristo: «No estás lejos del reino de Dios.» Ya sabemos por boca de Teodorico, padre de San Roberto, que: "Sólo hay un error que no podemos cometer en esta vida,... ¡el de no ser santos!"

¡Feliz y Santo día hermanos! ¡Besos y abrazos  DCOLORES!!!

Pd: Y no olvidéis nunca que cualquier semilla puede ser el origen de un bosque, (si Dios  así lo quiere)... ¡¡¡Esparcid Sus semillas!!! ¡No os las quedéis sólo para vosotros!

El Señor Jesús, nuestro Dios, no quiso arrodillarse ante el demonio en las tentaciones en el desierto; pero, sin embargo, no le importó abajarse para lavarnos los pies... ¡¡¡GLORIA A DIOS SIEMPRE!!!

miércoles, 11 de marzo de 2026

JUEVES 12.3.2026 AD: "El demonio que nos deja mudos cuando hemos de hablar..." (Lc 11, 14-23)

EVANGELIO DEL JUEVES 12.3.2026 AD:

J 12. "El demonio que nos deja mudos cuando hemos de hablar..." (Lc 11, 14-23)

¡¡¡Buenos días hermanos!!! Se nos invita a estar con Dios, en el santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (11, 14-23.) Vamos ya al Evangelio de hoy, y descansemos en sus líneas de todas las fatigas y preocupaciones de la vida: ¡¡¡Ven Espíritu Santo!!! ¡¡¡Ven Espíritu Creador!!!

(1) "En aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo. Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. (2) La multitud se quedó admirada, (3) pero algunos de ellos dijeron: - «Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios». (4) Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. (5) Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: - «Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y se cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra si mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. (6) Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. (7) Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. (8) El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama.»"

(1) "En aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo. Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo."

Jesús está expulsando un demonio que dejó mudo al poseído. Y cuando dice el Evangelio que el Señor echa un demonio quiere decir exactamente eso: que había un demonio dentro de la persona, dañándola, y Jesús le expulsa. (Y, cuando cura una ceguera no dirá que ha expulsado a un demonio ciego, sino que cura al ciego y le permite ver. Y lo mismo si cura a sordos. En estos dos casos sólo había enfermedad, pero hoy hay posesión diabólica. ¡Y lo bueno del Señor es que se le entiende todo!)

La imagen es muy rica: "luchan" Dios hecho Hombre y un demonio, y el resultado es el único posible: ¡Dios gana! Porque ninguna creatura se acerca a Dios Todopoderoso. Ya los filósofos griegos afirmaban que en caso de haber un Dios tendría que ser sólo uno, porque sólo podía haber un único ser infinito, (Lo mismo podríamos aplicar a otros atributos divinos: Todopoderoso...). Es lógico, si hubiera dos seres infinitos ninguno de ellos lo sería...

¡Pues eso es lo bueno de Dios que es el único Infinito, Todopoderoso y Eterno! ¡Y es el único Dios! (Que pese a ser Tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, es sólo Uno, y al que ningún demonio le puede hacer sombra. Y, sabiéndolo, depende de nosotros apostar por el Ganador, (que es Quien más nos Ama), o hundirnos en la miseria eterna de los desgraciados... ¡Para mí la decisión está clara! ¡Por muchos combates y derrotas que haya, saber que ya hemos ganado ayuda a llevar la Cruz!

¡Y esto también nos muestra que la creatura que se aleja de Dios siempre pierde!

También nos enseña que el resultado del paso de Cristo por una vida es siempre la sanación. (Del cuerpo, del alma o de cuerpo y alma. Pero el Señor sana, repara y renueva siempre a los que van a Él con Fe y con Amor. ¡¡¡Siempre!!! Otra cosa es que no cumpla mis antojos. ¡Pero del contacto con Dios salimos sanados y beneficiados! ¡Siempre!). 

(2) "La multitud se quedó admirada,... "

La escena provoca admiración en los que ven el hecho. ¡Pues impresiona ver a los demonios someterse a un hombre! Claro que, nosotros sabemos que no es sólo un hombre: ¡Es el Hombre! Y el carpintero sencillo con callos en las manos es Dios hecho  Hombre sólo por Amor. (Nosotros tenemos la ventaja de conocer la Revelación de los labios del Maestro; y ellos tuvieron la ventaja de ver milagros que sólo podían venir de Dios).

Ayer y hoy, hay personas que no quieren aceptar a Cristo, no sea que les complique y les termine liberando de sus demonios...

Por eso que regalo inmenso es ver abrirse corazones, cerrados completamente a Dios, en un Cursillo de Cristiandad. Por eso no me cansaré de invitaros a que viváis esta experiencia, y podáis participar de la admiración de la multitud en el Evangelio de hoy... ¡Ánimo! ¡Dios te está esperando!

(3) "pero algunos de ellos dijeron: - «Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios». "

Algunos, para no tener que rendirse a la evidencia de que Dios está ante ellos, le acusan de actuar con el poder del demonio. Y eso no le pasó sólo a Jesús, ¡pasa siempre! ¡Cuántos santos con un determinado don sufrieron persecución, incluso de gente de Fe, sólo porque creían imposible que alguien pudiera tener un don que ellos (que se creían más santos) no tenían!

Uno de mis santos favoritos es San Pío de Pietrelcina, (el "Padre Pio"). El Santo ideal para el siglo XX: un período de excesivo racionalismo en la Iglesia. Y ¡qué dones tenía!: bilocación (posibilidad de estar en dos sitios a la vez), decía a la gente los pecados que olvidaban, tuvo los 5 estigmas de la Pasión del Señor abiertos durante 50 años (y no había antibióticos), etc.

Y los dones sobrenaturales no son un ataque a las leyes que Dios da al Universo... ¡No! Porque la Ley principal no es que un objeto caiga a 9,8 m/segundo; sino que Dios es Creador del Universo y está por encima de la Ley de la Gravedad. Quizá para demostrar eso dio a San José de Cupertino el don de levitación. (Que también sufrió una pequeña persecución: no podía rezar con los demás frailes porque les distraía).

(4) "Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo."

Con éstos últimos se agota mi sorpresa: acaban de ver un exorcismo y que un mudo recupera el habla... ¡y piden un signo!

Y me dan ganas de decirle lo mismo que a mí hija "Ale", que tras ganar nuestro equipo por 4-0 hace años a un rival directo con más presupuesto, comenzó a preocuparse por si aún podíamos ganar la Liga. Y le contesté: "En la vida tan importante como llegar a la meta es saber disfrutar del Camino. ¡Disfruta ahora del 4-0 y no pienses más!" Y eso mismo le diría yo a éstos: ¡disfrutad al menos de este milagro antes de pedir más!

Nuestro problema sería acostumbrarnos a ver milagros. (¡Qué el Señor no nos dejé nunca hacerlo y que valoremos cada milagro que suceda en nuestra vida, como ese regalo que Dios nos hace, como esa sonrisa de Dios a sus amigos!). 

(5) "Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: - «Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y se cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra si mismo, ¿Cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces."

Satanás no se hace la guerra a sí mismo dice el Señor. Y tiene razón, y se unen para combatir al bien siempre, en ese estricto y jerárquico ejército diabólico, sin amor ni libertad, que forman demonios y condenados... ¡Unidad de desgraciados que combaten, porque no tienen otra opción, sabiendo que fueron derrotados!

Sin embargo ¡el mal nunca tiene la última palabra! ¡Ni la tendrá jamás! 

(6) "Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros." 

Aquí Jesús dice que es Dios... ¡Y ellos no se enteran! ¡Y lo mejor es que nos lo dice también a nosotros! Pues esta escena no es sólo pasado, sino que se renueva en nosotros cuando la leemos... Y leerla nos obliga a elegir: ¿Creemos que el Reino de Dios ha llegado a nosotros? ¿Creemos que Cristo expulsa a los demonios con el dedo de Dios?

¿Y dónde está este dedo de Dios del que nos habla el Señor? ¡Pues en la mano de Cristo! Entonces, ¿Creo que Jesús es Dios o prefiero pensar que es un aliado de los demonios, que curiosamente les combate y se dedica a hacer el bien?

Elijamos, lo que elijamos, la Verdad seguirá siendo la misma: ¡¡¡Jesucristo, vence a los demonios con la fuerza de Dios!!! ¡Bendito sea!

(7) "Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín."

Y aquí afirma claramente que Dios es más fuerte que el demonio, (como hemos visto). Pero, ¿tenemos esto bien claro?

Religiones paganas explican la presencia del mal en la existencia de dos dioses: uno del bien y otro del mal. Y otras hasta dicen la barbaridad de que el mal es bueno porque así hay equilibrio... ¡¡¡Qué pena!!! ¡Pero todo esto es falso! Sólo hay un Dios (Tres Personas pero un único Dios) y no tiene ningún opuesto en todo el mundo, visible o invisible. Al demonio, para buscarle un rival hay que bajar muchísimos peldaños, y es el Arcángel San Miguel, (y éste último le vencerá siempre, precisamente porque tiene la fuerza de Dios con él... ¡Qué el Santo Arcángel nos proteja siempre en nuestras batallas contra el maligno! ¡¡¡Amén!!!).

(8) "El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama.»"

Esta frase parece opuesta a esa otra en que los discípulos enviados a la misión cuentan al Señor que han visto a unos echando demonios en el nombre de Jesús y querían impedírselo. Y Jesús les dice : "No lo hagáis. El que no está contra mí está conmigo"... ¿A que parecen opuestas? ¡Pues no lo son!

Sólo hay una pequeña diferencia de matiz: que en la cita de hoy hablan de alguien que no está recogiendo, y los segundos Sí están recogiendo: expulsan demonios. ¡Esa es la diferencia!

Por cierto, echar demonios en nombre de Jesús no garantiza la salvación, ni da privilegios, ni exime de cumplir mandamientos, ni de hacer obras de Misericordia. Y dirá Jesucristo, a los que esto aleguen para salvarse, a la vez que no han querido cumplir los mandamientos: "en verdad os digo que no os conozco".

+ Oremos porque el Señor eche de nosotros todos los demonios que nos hacen enmudecer cuando son necesarias nuestras palabras. Y esto quiero hacerlo compatible con un propósito de Cuaresma (en el que fracaso) no dejar que los demonios me ayuden a decir cosas que ofenden a Dios, y quisiera pedir al Señor el don de no quejarme de nada, ni de nadie,... ¡Ni de mí mismo!)." ¡Qué el Señor nos regale ambos milagros! 

+ Por todos los enfermos de alma, mente y cuerpo ... ¡Porque el Señor nos dé la Salud completa y permita que un día podamos compartir todos la vida eterna!... ¡¡¡Amén!!!

¡Feliz y Santo día hermanos! ¡Besos y abrazos  DCOLORES!!!

Pd: Y no olvidéis nunca que cualquier semilla puede ser el origen de un bosque, (si Dios  así lo quiere)... ¡¡¡Esparcid Sus semillas!!! ¡No os las quedéis sólo para vosotros!



martes, 10 de marzo de 2026

MIÉRCOLES 11.3.2026 AD: "¡será grande en el Reino de los Cielos!" (Mt 5, 17-19)

EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 11.3.2026 AD:

X 11. "¡será grande en el Reino de los Cielos!" (Mt 5, 17-19)

¡Buenos días hermanos! Hoy se nos invita a estar con Dios en el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo (5, 17-19). Allí el Maestro nos aclara que no viene a abolir la Ley sino a darle cumplimiento y plenitud. Pero con Él muchas cosas cambian, y otras caen en desuso. ¿Por qué? Porque una cosa es la Ley de Dios y otra las normas humanas que la desarrollan con toda la buena intención...

En Cristo se cumple plenamente la Ley; y a la vez el Señor hace nuevas todas las cosas, porque Su sacrificio nos devuelve la Comunión con Dios Padre, borrando nuestro pecado con Su Sangre. Y a partir de entonces el Bautismo nos hará entrar en la vida de Gracia y los demás Sacramentos la dan plenitud...

¿No buscaba la Ley acercarnos a Dios? ¡¡¡Pues eso hace Cristo!!!

Pero vamos al Evangelio de hoy, en esta hora de la brisa en la que Dios quiere venir a pasear con nosotros y devolvernos unos minutos al Jardín del Edén y a esa Comunión que Él sueña que jamás se rompió por nuestro pecado, y que desea que sea lo más plena posible: ¡Ojalá valorásemos este anhelo de Dios y lo hiciéramos nuestro! Vamos paseando con el Señor para adentrarnos en el Evangelio: ¡¡¡Ven Espíritu Santo!!! ¡¡¡Ven Espíritu Creador!!!

(1) "En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: (2) - «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: (3) no he venido a abolir, sino a dar plenitud. (4) En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. (5) El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, (6) y se lo enseñe así a los hombres (7) será el menos importante en el reino de los cielos. (8) Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.»

 (1)"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:"

Hoy el Evangelio trae enseñanzas de Jesús para sus discípulos y queremos aprovechar sus enseñanzas en esta vida, porque queremos compartir con Él la vida entera y la Vida Eterna.

Hoy el Maestro aclara una enseñanza muy importante para entender las Sagradas Escrituras como lo que son: ¡Una Unidad! ¡Una totalidad sin fisuras! (Las disonancias que vemos son porque no tenemos la sabiduría de Dios, y se nos pasan matices, o tratamos de interpretar lo que es claro y sólo hay que aceptar).

Vamos al mensaje del Señor:

(2) "- «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas:"

El Señor lo dice porque algunos discípulos pueden pensarlo. Y, aunque muchas tradiciones eran más normas sanitarias que religiosas, las veían igual. ¡Y no es así! No es lo mismo romper un Mandamiento del Decálogo, que ir contra la norma que prohíbe comer sangre de animales, y comer una morcilla de Burgos. (Qué no puede ser pecado, como bien decía el padre Sayés...).

Por eso Cristo quita todo lo que le sobra a la Ley. Y así dirá que nada que coma el hombre puede hacerle impuro, (pero sí puede hacerle impuro lo que sale de su corazón)...

Y un hebreo que oyera esto podría pensar que deja obsoletos a la Ley y a los profetas, por eso el Señor aclara, que no es así... ¡Jesús, no viene a abolir la Ley y los profetas! Eso sería decir que no fueron ciertas sus enseñanzas. ¡Pero no es así! ¡Y son Palabra de Dios! El Señor sabe que en cada momento Dios se fue revelando poco a poco al hombre; dándole de comer lo que podía asimilar... ¡Y que con Él la Revelación llega a su plenitud! (Pero lo anterior no era falso, era lo más completo que el pueblo elegido pudo asimilar entonces).

(3) "no he venido a abolir, sino a dar plenitud."

Cristo, no viene a abolir la Ley, sino a darle plenitud. Y no sólo con su doctrina, sino ante todo con Su Vida... ¡¡¡Porque en Jesucristo, se cumple todo lo que anunciaron los profetas!!!

¡Y así en Cristo se consuma la historia de la salvación! ¡En Jesús el Amor de Dios llega a su plenitud! (Porque "nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos")...

(4) "En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley."

El Señor asegura que toda la Ley se cumplirá, y que antes pasarán cielo y tierra que deje de cumplirse la más mínima parte de la Ley. (Pero de la Ley, no de los reglamentos que la desarrollaron según el buen entender humano).

La Ley es tan importante que Dios la grabó en nuestro interior. Y eso es algo tan grandioso, que a Kant, le llevaba a Dios; y él decía: "Dos cosas hay que me llevan directamente a Dios: la Ley natural dentro de mí, y la de las estrellas por encima de mí."

(5) "El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes,"

Así saltarse uno de los preceptos menos importantes de la Ley, tendrá su castigo... (saltarse uno de los más importantes no nos hará ser el más pequeño del Reino de los Cielos, sino quedar excluidos de él)...

Y este pasaje del Evangelio muestra que San Juan Pablo II, cuando era obispo, tuvo una gran inspiración del Espíritu Santo, al resistirse a quitar la distinción entre pecados mortales y veniales. (Y no es lo mismo saltarse unos u otros: ¡Los primeros impiden llegar a Dios, si uno muere con ellos! ¡Los segundos sólo debilitan la vida de Gracia! ¡Hay que luchar contra ambos, pero sabiendo que son muy diferentes! (Pero no nos olvidemos que también es importante combatir los pecados veniales. Y el Obispo Munilla dice que: "sólo conseguirá vencer los pecados mortales el que también luche contra los veniales". ¡Hay que esforzarse por cumplir estos preceptos menos importantes!

(6) "y se lo enseñe así a los hombres"

... y además de incumplirlo, quién enseñe ese mismo error a los demás será castigado y hará que uno sea el más pequeño en el Reino de los Cielos. (Pero aún sería peor cumplirlo bien, pero enseñarlo mal ¿verdad?)

Pero el problema de hoy es distinto: ¡Cuántos falsos maestros siembran el mal! ¡Nunca como en este siglo se manipularon tanto las conciencias, para hacerlas creer en lo antinatural; ni se había insultado y atacado tanto a la Iglesia y a la Ley de Dios, intentando incluso adoctrinar a los hijos contra su padres!

Al final Chesterton tenía razón: "Cuando le quitamos al hombre lo sobrenatural, no queda lo natural ¡Queda lo antinatural!". Y si en el siglo XX este autor tuvo una visión clarividente de la realidad; en el XXI ya podemos decir que tuvo el don de profecía...

(7) "será el menos importante en el reino de los cielos."

Y el castigo de ambos será que quien los cometa será el más pequeño en el Reino de los Cielos...

Luego en el Cielo habrá distintos niveles de Comunión con el Amor de Dios. (Es lógico que no tenga el mismo premio San Francisco Javier, que evangelizó y bautizó infatigablemente India y Japón, que un arrepentido a última hora. Todos tendrán su denario: la Comunión Eterna con Dios, pero de diversa forma... ¡Y este pensamiento llama a esforzarnos y a combatir contra el pecado hasta el final!)

Pero, aunque el cristianismo valora mucho el esfuerzo, no lo absolutiza (como algunas ideologías), y no establece una relación proporcional esfuerzo-mérito. Y puede haber acciones muy meritorias que le cuesten muy poco esfuerzo a quienes las hacen: Por ejemplo a una monja del Cotolengo, que se dedica a cuidar a desahuciados con problemas mentales, les puede suponer poco esfuerzo lo que hace, porque está llena del Amor de Dios, pero  ¡¡¡su mérito es inmenso!!!

(8) "Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.» "

Y el Señor sentencia con esta frase y nos muestra cual será  el ideal al que tenemos todos que aspirar...

Pidamos que el Señor nos conceda poder cumplirlos y saber transmitirlos correctamente a esos hermanos nuestros que no se han enterado aún de que Dios sueña con construir un Templo en su interior.

Porque sino lo cumplo no puedo tener grandeza ante Dios, si Le ofendo. Y si lo cumplo y me lo guardo para mí, ¿voy a ser recompensado por atesorar una riqueza que no es mía y por disfrutarla solo? 

Pero entonces ¿sólo pueden hablar de Dios los santos? ¡No! Cristo, cuenta con todos para llegar donde el sólo "no puede". Y no nos predicamos a nosotros mismos (gracias a Dios) sino a Jesús,  Dios hecho Hombre, Verdadero Dios y Verdadero Hombre, que sólo por Amor vino al mundo para santificar nuestra naturaleza caída con su vida, con su Pasión y Resurrección, y además enviará después Su Espíritu Santo...

¡Qué bonito sería hoy tener unos minutos para meditar la Palabra de Dios, de la Antigua a la Nueva Alianza! Tomar un rato, quizás media hora para reflexionar en las distintas etapas de la historia de la salvación, siempre a la LUX de Jesucristo, y dar gracias a Dios, porque por la Revelación podemos contemplar con total claridad lo que nuestros mayores tuvieron que vivir en sombras...

+ ¡Oremos porque todos nos esforcemos por amar y cumplir la Ley! ¡Pero mucho más! ¡Porque nos esforcemos por Amar de Verdad a Jesucristo, profunda e intensamente, y entonces la Ley se cumplirá sola!

¡Feliz y Santo día hermanos! ¡Besos y abrazos  DCOLORES!!!

Pd: Y no olvidéis nunca que cualquier semilla puede ser el origen de un bosque, (si Dios  así lo quiere)... ¡¡¡Esparcid Sus semillas!!! ¡No os las quedéis sólo para vosotros!


lunes, 9 de marzo de 2026

MARTES 10.3.2026 AD: "¿no debías tú también tener compasión?" (Mt 18, 21-35):

EVANGELIO DEL MARTES 10.3.2026 AD:

M 10. "¿no debías tú también tener compasión?" (Mt 18, 21-35):

¡Buenos días hermanos! Se nos invita a estar con Dios en el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo, (18, 21-35), que habla del perdón que Dios espera que tengamos con otros para que Él nos pueda perdonar... Y, ¡Cuántas veces dejamos que el odio crezca en nosotros sin darnos cuenta de que nos destruirá!

Cuando el alma está en lucha parece estar a merced de pasiones, odios y rencores... ¡Y eso sólo es señal de que necesitamos estar más dentro de Dios y dejar que Él nos sane y purifique!

Meditando esto tengo que dar la razón a San Rafael Arnaiz y hacer mías sus palabras: "Si tú que conoces a Dios eres como eres, ¿cómo quieres que sean los que no le conocen?" (¡Y me sorprende que no esté todo mucho peor!).

No conocer a Dios es un drama. Y conocerlo y no frecuentarlo un disparate y un suicidio del alma...

Pidamos ayuda al Señor para poder perdonar siempre, y vamos al Evangelio de Su mano: ¡¡¡Ven Espíritu Santo!!! ¡¡¡Ven Espíritu Creador!!!

(1) "EN aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». (2) Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. (3) Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. (4) Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. (5) Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».

(1) "EN aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».

San Pedro, (como a todos) le cuesta perdonar, y propone siete veces como un límite máximo aceptable para perdonar.

Y aunque el siete es el número que indica perfección para los hebreos, en mi opinión, para Pedro, perdonar más de siete veces era exagerar y ya podíamos estar muy satisfechos haciéndolo... (Pero, así pensamos nosotros... ¿Y Dios?).

(2) "Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete."

¡Pero Dios va mucho más allá! Y con el 70 veces 7, Jesucristo no se refiere que perdone 490 veces y a la 491 ya se le puede guardar rencor... ¡Quiere decir que hay que perdonar siempre! Y se lo explica con una parábola muy aclaratoria...

(3) "Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda."

El Rey de la parábola es el Señor, y ya dice el Credo que: "ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos". Así que conviene recordar que le rendiremos cuentas algún día...

Pero aquí el Maestro, no se refiere ni al Juicio Final, ni al Particular, sino a los muchos pecados que nos perdona en vida: ¡Esos son los 10.000 talentos!

Y el hombre deudor pide perdón y paciencia con su inmensa deuda (es imagen del pecador que EN VIDA y consciente de sus muchos pecados acude a la Misericordia de Dios para evitar la condena eterna)...

Y el Rey (que es Dios): "lo dejó marchar, perdonándole la deuda."... ¡Atención! No le fracciona el pago, ni le alarga el plazo, ni le dice que le de algo a cambio: ¡le perdona la deuda! ¡Totalmente! Y aquí vemos que la Misericordia de Dios va mucho más allá de nuestras expectativas...

Dios perdona de golpe cosas que ni yo me perdono. Y si Dios me perdona yo debo perdonarme. No hacerlo es menospreciar la Misericordia de Dios; y soberbia, porque me siento mal por no haber sabido actuar o por fallar, y no por haber ofendido a Dios.

Y pedir Su perdón en la Confesión y aceptarlo es la humildad que Dios quiere de nosotros. (Que lo comprenda no significa que lo consiga siempre... ¡desgraciadamente!)

Pero así dejamos este punto: que cuenta la historia de un pecador que pide perdón a Dios, y confiesa sus pecados y sale completamente perdonado...

(4) "Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido."

El perdonado se encuentra con un otro que le debe sólo cien denarios. Se los exige sin Misericordia, le trata con violencia y le encarcela.

Damos por hecho que nos merecemos el perdón de Dios, pero no somos tan generosos con los defectos ajenos que con los propios. ¡Y les condenamos! (Y por esa condena seremos condenados).

Y actuamos como el protagonista, si tras confesarnos salimos de la Iglesia y cerramos nuestro corazón a la Misericordia; y negamos a los demás la misma Misericordia que hacía poco suplicábamos a Dios. ¡Y así nuestro corazón se va endureciendo, y hace imposible incluso que podamos rezar el "Padre Nuestro". Porque si no perdonados cómo vamos a decir: "perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden".

¿Y si no puedo perdonar? ¿Y si tengo el corazón herido y no puedo pensar en una persona sin recordar todo el mal que me ha hecho a mí o a otros? Pues entonces hay que recordar frases de La Biblia como: "Misericordia quiero y no sacrificios", o "rasgad vuestros corazones y no vuestras vestiduras"; y tras ver el camino a seguir, y no teniendo fuerzas para hacerlo por nosotros mismos, sólo nos queda ir a la oración y pedir a Dios fuerzas para perdonar y Amar, y rezar por la conversión de los que tanto daño hacen...

Una vez que estaba en la capilla de noche. Acababa de morir un político español que en la Guerra Civil mandó asesinar miles de personas (por ser católicos, militares, Guardias Civiles, etc.). Y pensé que si no me hubiera cogido el evento después de mi Conversión habría festejado su muerte. (¡Así de triste soy, pero eso pensé!). Y le di las gracias a Dios por no alegrarme por su muerte...

¡Pero eso no bastaba! Y sentí que Dios me pedía rezar por su alma. Y todo mi interior se rebeló y se alteró, y dije: "¡Señor, no me pidas eso!" ¡Pero lo hice! Me puse de rodillas ante el Sagrario, abrí las palmas de las manos hacia el Cielo, y comencé a rezar por su alma, las mismas oraciones que rezaban los que él mandó matar: "Padre Nuestro, que estás en los Cielos...". ¡Y seguí rezando! Y fue como si una lluvia de Gracia cayera del Cielo inundándome, comenzando en la cabeza, hasta cubrirme por entero. Ese día terminaron décadas de odio o desprecio por él, (Dios le tenga en Su Gloria). ¡Y esa noche el Señor me sanó, porque el rencor es el veneno que uno bebe por odio a otro...

(5) "Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano»."

Al enterarse el Rey se indigna de ese inmisericorde que no perdonó cien, cuando él le había perdonado diez mil. Y le reprocha su falta de compasión y le condenó hasta que pagara su deuda...

El problema es que esa deuda es impagable (y más estando en la cárcel). ¡Así que parece un castigo perpetuo! (Al que el Rey no condena realmente, sino que juzga con la ley que él juzgó)...

Y para que no haya dudas sale de la parábola a la realidad y dice que Dios también juzgará sin compasión al que "no perdona de corazón a su hermano".

Reflexión: Hay quien dice que "perdona pero no olvida". ¿Puede haber perdón si sigo recordando la deuda? En principio Sí, si no albergo ningún sentimiento negativo al recordar...

Pero la frase mencionada encierra más de lo que dice, y la gente quiere decir: "le perdono porque tengo que perdonarle, pero le tengo un asco que no se me irá y si le pasa una desgracia me alegraré". ¿Es eso perdonar de corazón al hermano? El perdón de verdad es el que olvida (o al menos se esfuerza en olvidar)...

Que bonito sería poder hoy, de una vez para siempre: ¡Perdonar! ¡Olvidar! ¡Amar! A todos los que tenemos rencor o resquemores, ¡A los que nos han hecho daño! ¡Y peor aún! ¡También a los que han hecho daño a los que queremos! ¡Y si no podemos, podemos buscar la fuerza en Dios, que no nos pide cosas imposibles y que nos capacitará para hacerlo!

+ ¡Oremos porque el Señor nos ayude a perdonar para que podamos ser perdonados por Él! Y para que nos perdonen todos los que hemos dañado... ¡Qué generalmente son los que más nos han querido!

+ Y para que el Señor conceda el don de la conversión y de la perseverancia final a todos los que habéis leído alguna vez o compartís esta reflexión. ¡Muchas gracias por vuestro cariño e interés y qué Dios os bendiga a vosotros y a vuestras familias! ¡Vosotros hacéis posible que este humilde comentario del Evangelio se extienda! (Y esta es mi forma de daros las gracias por las más de 342.770 visitas a las que hemos llegado).

+ Pero sobre todo muchas gracias a Dios, porque si el Señor no construye la casa en vano se afanan los albañiles. ¡A Él todo Honor y toda Gloria, por los siglos de los siglos, y aún después de todo tiempo! ¡Amén!

+ Por todos los enfermos de cuerpo, alma y mente. Por todo el personal sanitario y sus familiares que cuidan sus cuerpos; y por los sacerdotes que cuidan sus almas... ¡Porque el Señor les de fortaleza, LUX y PAX en estos difíciles momentos! ¡Amén!

¡Feliz y Santo día hermanos! ¡Besos y abrazos  DCOLORES!!!

Pd: Y no olvidéis nunca que cualquier semilla puede ser el origen de un bosque, (si Dios  así lo quiere)... ¡¡¡Esparcid Sus semillas!!! ¡No os las quedéis sólo para vosotros!