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viernes, 6 de marzo de 2026

SÁBADO 7.3.2026 AD: "¡Estaba perdido y lo hemos encontrado!" (Lc 15, 1-3.11-32):

EVANGELIO DEL SÁBADO 7.3.2026 AD:

S 7. "¡Estaba perdido y lo hemos encontrado!" (Lc 15, 1-3.11-32):

¡Buenos días hermanos! Se nos invita a estar con Dios en el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (15, 1-3.11-32), en el que estamos todos reflejados, porque todos ante Dios somos hijos pródigos, y le abandonamos si pecamos o si le dejamos por vanidades que llenan las agendas.

Pero también somos el hijo mayor, y nos preguntamos de qué vale nuestra perseverancia si no hay frutos, o si al final llega el hijo pródigo y se lleva lo mejor de la casa a la que sólo trajo ruina. O nos preguntamos porqué no nos va mejor que a los que no oran... ¡Y nos olvidamos de que el Padre quiere por igual a todos sus hijos! Y nos olvidamos de lo más importante: ¡¡¡Qué vivir en la Casa del Padre es el mayor regalo!!! ¡El mayor regalo es tener un Padre que me Ama y me acoge, y con el que poder aprender y compartir, y no los bienes o satisfacciones que eso me de! ¡¡¡El mayor regalo es estar con Dios!!!

Así que vamos a este paseo diario por estos fértiles prados de la mano del Señor, que me espera, me quiere y me acoge aunque sea hijo pródigo: ¡¡¡Ven Espíritu Santo!!! ¡¡¡Ven Espíritu Creador!!!

(1) "EN aquel tiempo, se acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. (2) Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: «Ese acoge a los pecadores y come con ellos». (3) Jesús les dijo esta parábola: «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte que me toca de la fortuna”. El padre les repartió los bienes. (4) No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. (5) Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada. Recapacitando entonces, se dijo: “Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros”. (6) Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos. (7) Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo”. (8) Pero el padre dijo a sus criados: “Sacad enseguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”. Y empezaron a celebrar el banquete. (9) Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Este le contestó: “Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado e! ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud”. Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo. (10) Entonces él respondió a su padre: “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado”. (11) El padre le dijo: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”».

(1) "EN aquel tiempo, se acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. "

Benditos pecadores que siguen su instinto sin oir tentaciones, y se acercan al Señor porque encontrarán el Amor; y sólo sintiéndose Amado uno puede cambiar de vida... (¡Es necesario cambiar de vida tras encontrarse con el Señor, o no hubo conversión!). 

Y tras encontrarle si perseveran compartirán siempre su vida con Cristo y luego la vida eterna. ("Si crees en el Señor Jesús, tú y tu familia te salvarás": ¡Cómo se lee en Hechos de los Apóstoles!)

Decía Santo Tomás de Aquino, que: "De la reiteración en los pecados nacen los vicios. Y de la reiteración de actos buenos las virtudes." ¡Y así, paso a paso, vamos cambiando de vida para subir al Cielo o hundirnos en el infierno!

¿Qué hago si soy muy pecador? ¡Pues acercarme mucho a Cristo! Y cuanto más pecador más necesidad tendré de estar pegado al Señor. Y, yo que soy muy pecador y débil, procuro estar muy unido al Señor. Y eso me recuerda a un día en que una compañera me preguntó: "- ¿Tú eres cristiano de los que van a Misa los Domingos?". Y yo la repuse sonriendo: "-- ¡No! ¡Yo soy de los que van a Misa todos los días!" (¡Cómo echo de menos aquellos años en que podía ir a MIsa todos los días! Ahora es muy difícil entre trabajo, guardas y cuidar a mi madre! Porque cuando no voy a Misa me pierdo lo más importante que iba a hacer ese día... ¡Una pena!).

Hay quien ríe porque vamos a Misa y rezamos. (Y quieren dejar a la religión fuera de lo "razonable" en la dictadura de lo políticamente correcto). Y sólo hay que preguntar a que dedican ellos el tiempo: ¿Al fútbol, concierto u otro espectáculo y pagar un dineral por ver a unos ídolos que no pueden salvarlos? ¿A coleccionar experiencias a ver si así tienen un momento de felicidad para contar, recordar o compartir en las redes? ¿A ir de fiesta y usar drogas, legales o ilegales, para hacer ricos a otros y huir de sí mismos? ¿A ver la televisión? ¡Ufff! ¿De verdad que los ídolos son preferibles a Dios? ¡Porque da pereza sólo pensarlo!

¡Qué sabios somos los publicanos y pecadores que nos acercamos al Maestro! (En el siglo I y en el XXI)

(2) "Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: «Ese acoge a los pecadores y come con ellos». "

Los escribas y fariseos no son capaces de acoger a los que Dios Sí acoge. Y alejándose de Su ejemplo se alejan de Dios. ¡Pero es aún peor! ¡Pensaron que Dios no era suficientemente bueno para ellos y por eso no le siguieron! (Vamos, que su soberbia era inmensa).

(3) "Jesús les dijo esta parábola: «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte que me toca de la fortuna”. El padre les repartió los bienes."

El menor quería los bienes del padre, no al padre. Y cuando los tuvo se comportó como si él hubiera muerto, y se fue muy lejos porque no le quería volver a ver. (¡Un desprecio tan grande como el que hago cada vez que peco! ¡Y encima uso para hacerlo todos los dones que nos regaló el Señor! ¿Es posible mayor ingratitud?).

Eso me lleva a preguntarme: ¿Qué busco yo en Dios, que fui muchos años un hijo pródigo? ¿Sólo mi herencia eterna o me mueve el Amor?

Una vez al principio de mi conversión pensaba que Dios jamás perdonaría cosas que hice. Y entonces pensé, da igual que ya no pueda salvarme desde ahora sólo quiero servirte y estar contigo, e intentar ayudar a otros a que no cometan mis errores... Tenía un Catecismo en la mano y lo abrí por una página "al azar" y salió justo el artículo que dice que la Iglesia puede perdonar cualquier pecado, por grave que sea, en la Confesión al que se arrepiente de corazón. (Una buena "casualidad" que saliera justo ese, ¡pues son 2.865 artículos!)

Hoy le pido al Señor que conserve y alimente ese rescoldo de puro Amor a Él en mi interior y no deje que se apague, y que me ayude a seguirle sólo por Amor y no por la herencia. (Que ya dilapidé, y si me considera hijo de nuevo es por Su Infinita Misericordia. Y es infinita en el número y gravedad de los pecados, pero limitada al tiempo de mi vida, y a la sinceridad del arrepentimiento, al dolor de los pecados, a la reparación del daño causado y al propósito de enmienda)...

(4) No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. 

Al separarnos de Dios crece el vacío en nosotros. Cada uno lo llena con cosas diferentes: el hijo pródigo lo llenó con alcohol y sexo, sin Amor ni Sacramento. Y cuando alguien hace eso una parte de la sociedad dice que "es un perdido" (y otra le aplaude por el interés que sacan del dinero que derrocha en su caída).

Pero hay otras formas de llenar ese vacío que Dios deja en nosotros que ya no producen escándalo y son también ídolos (una persona a la que convierto en un ídolo ya sea un cantante famoso o mi última pareja, el deporte, otra afición, el trabajo, etc). ¡Pero lo malo de los ídolos es que no salvan! Y estaremos poniendo la vida en una mentira.

El hijo pródigo tuvo la dicha de arruinarse, o no hubiera vuelto a la casa del padre. Igualmente, ¡si no se mueren nuestros ídolos no podremos encontrarnos con Dios! (Os lo digo yo que se me han muerto unos cuántos, gracias a Dios, para poder llegar a Cristo).

(5) "Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada. Recapacitando entonces, se dijo: “Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros”. "

El hijo pródigo cae lo más abajo que puede caer un hebreo en la escala laboral: cuidando cerdos (impuros para ellos) y sin cobrar. (Eso nos muestra que el pecado al final ni siquiera me da lo que esperaba).

Y, cuando estoy hundido en el fondo del pozo, y no puedo salir por mis fuerzas, ya sólo me queda Dios. Y Él hace que nuestra debilidad sea nuestra fuerza porque ese es el flanco de nuestro maltrecho y derrotado ejército que Él cubrirá desde ahora... ¡Nuestra debilidad es una gran oportunidad para que actúe y se manifieste la grandeza y la Gloria de Dios!

(6) Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos. 

El padre le vio venir a lo lejos porque lo esperaba y lo buscaba. ¿Cuántas veces habría salido en vano al borde del camino?...

Dios es ese padre amoroso que sigue esperando cada día a sus hijos apartados al borde del camino...

Le dan igual las ofensas pasadas, le besa y le abraza, y tiene un Amor tan grande que ni le reprocha, ¡sólo le ama! (¡lo mismo que hace Dios en cada confesión!)

¡Dios no se escandaliza por mis pecados! (Ya sabe que los tengo, y mejor que yo) ¡Pero sí se alegra muchísimo si se los doy y me regala Su PAX y el regalo de escribir mi nombre en el Libro de la Vida! ¡No hay nada que podamos hacer hoy mejor que eso!

(7) Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo”. 

El hijo suelta su discurso humilde. Sea por interés o por verdadero arrepentimiento; o quizás áquel lleva a éste... ¡Pero se pone ante el padre y lo dice, y estando ante él y siendo abrazado se da cuenta de lo que perdió! (¡Igual pasa en la Confesión, cuando uno es amado y perdonado por Dios, uno puede cambiar de rumbo!)...

(8) "Pero el padre dijo a sus criados: “Sacad enseguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”. Y empezaron a celebrar el banquete."

El padre apenas oye sus palabras se deja llevar por el Amor intenso que le abrasa. Sacia primero las necesidades del hijo y le da una fiesta con todo lo mejor. (¡También Dios quiere darnos lo mejor que tiene y nos alimenta con ello si volvemos a Él! ¡Con Su Propio Cuerpo! Para que comiéndolo podamos entrar en Su Grandeza). Ya dijo el Santo Cura de Ars (San Juan María Vianney) que: "No ir a recibir la Comunión es como alguien muriendo de sed al lado de un manantial". (Si no se está en pecado mortal, que sería un sacrilegio, no daría gloria a Dios, y haría mal al que lo recibe).

Que sea pecado mortal no depende de mi opinión o sentimientos, son datos objetivos y claros: como al decir Jesús: "el que mira a una mujer deseándola ya cometió adulterio en su corazón"... ¡Y el adulterio es pecado mortal! (Muy recomendable dárselo cuanto antes a Dios en la Confesión). Y no depende de la ley vigente: el aborto será siempre asesinato a los ojos de Dios, y el divorciado vuelta casar (si su primer matrimonio fue un Sacramento válido) comete adulterio para Dios...

¿Y qué hago si estoy en estas situaciones? ¿Me limito a esperar mi muerte y la condenación eterna? ¡No! ¡Claro que no! ¡¡¡Buscad a Dios que ya os está buscando!!! Y acercaos poco a poco a Él. Hablad con un sacerdote, dadle vuestros pecados a Cristo en la Confesión y comenzad una nueva vida...

No es tan fácil si hay estructuras de pecado, como en los divorciados vueltos a casar. ¡Pero a veces sus matrimonios son nulos y no lo saben! ¡Otras dan auténticos testimonios de Amor y fidelidad a Dios aunque no puedan recibir la Comunión! Yo he tenido la alegría de conocer un caso que tras encontrarse con el Señor comenzaron "conviviendo como hermanos", y meses después la Iglesia declaró que su matrimonio no había existido. Después tuvieron el noviazgo casto que no tuvieron, y finalmente se casaron ante Dios, siendo plenamente conscientes de lo que hacían... ¡Y fue un regalo conocer su historia de Amor!

(9) "Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Este le contestó: “Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado e! ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud”. Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo. "

El hermano mayor siente envidia de su hermano, y, en el fondo, también de sus pecados y derroches. Y tampoco ama de verdad a su padre. O seguía allí esperando la herencia o le tenía un cariño tibio. Y le tenía mucho más respeto que cariño, porque no le daba su corazón... 

Lo evidente es que su amor no pasa la prueba del retorno de su hermano y del banquete...

El padre sale también a buscar al hijo mayor para que no se aleje. (Es Jesucristo que va a buscar a fariseos y escribas, a los que se creían justos pero les faltaba justo lo que es Dios: ¡el Amor!)

¡Y yo, que he sido hijo pródigo, a veces soy el hermano mayor! Como cuando no confío en que alguien pueda cambiar, y así le juzgo y condeno, como si dependiera de mi hacerlo y no de Dios... ¡Entonces yo también me alejo de Dios! (Y eso lo hago a pesar de ser consciente de mi prodigalidad pasada... ¡Una pena! ¿Cómo no voy a querer ir mucho a Misa?)

(10) Entonces él respondió a su padre: “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado”. 

El hijo mayor no había leído a San Francisco de Sales: "No busques los dones del Señor, busca al Señor de los dones." ¡Y por eso le reprocha no haber tenido su recompensa!

¡Y esto mismo hacemos a veces en la vida espiritual! (Yo el primero): Vamos a la oración y nos ponemos nerviosos si no hay sentimiento y la dejamos. Vemos que nuestro apostolado no tiene éxito, y nos entran dudas y flojera. ¡Dudamos de nosotros mismos! (En esos momentos recuerdo las palabras de la Santa Teresa de Calcuta y me las aplico: "Dios no me ha llamado a tener éxito, Él me ha llamado a ser fiel").

El éxito es un ídolo, incluso en lo que hacemos por Dios, y puede que nos busquemos nosotros y nuestra vanidad, y no a Dios.

(11) "El padre le dijo: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”».

Y aquí me imagino a Dios diciéndonos: ¿Qué más te puedo dar si me he dado a ti entero? ¿Qué puede haber en el universo que valga más que yo? ¡Alégrate por el retorno de tu hermano MUERTO! (Y debería preocuparnos mucho que el Señor use las palabras "perdido" y "muerto" como sinónimas...)

Reflexión: A veces este comentario del Evangelio me da tanta LUX que sólo muestra mis muchas sombras. Y entonces la tentación es: "¿No sería mejor que se lo dejara a alguien más capaz, con más doctrina y más santo?" ... ¡Pero no! ¡Como tarea que creo que viene de Dios y que me llama a realizarla, no cuenta mi capacidad, ni mi sabiduría, ni la santidad que no tengo, ni mi presente, ni mi pasado, ni mi futuro! Sólo cuenta una cosa, como dijo Jaime, en una homilía: ¡Que yo me presente ante el Señor con la humildad de un trozo de barro para que Él pose en mí Sus Divinas manos y trabaje en mí! Porque el Señor trabaja en todos los que se saben barro, pero no quiere hacer nada con los que se ven como hombres de acero brillante y pulido...

+ Oremos porque todos volvamos a la casa del Padre, en especial los más alejados y los que más les cuesta. Y se lo pido al Señor a través de La Madre, de Santa María, la Virgen Poderosa que pisará un día la cabeza de la serpiente, para que vaya así pisando el pecado en nuestras vidas, y nos cubra con su santo manto para no oír las insidias diabólicas ... 

+ Por todas los enfermos de cuerpo, alma y mente... ¡Señor te pido que nos des la Salud completa y nos acojas en Tu Reino cuando venga a visitarnos la hermana muerte! 

+ Por todos los Cursillos de Cristiandad que se están celebrando esta semana en todo el mundo y los frutos y la santidad y perseverancia final para todos los cursillistas y todos los bautizados...

¡Feliz y Santo día hermanos! ¡Besos y abrazos  DCOLORES!!!

Pd: Y no olvidéis nunca que cualquier semilla puede ser el origen de un bosque, (si Dios  así lo quiere)... ¡¡¡Esparcid Sus semillas!!! ¡No os las quedéis sólo para vosotros!

Pd: Dedicado con mucho cariño y respeto a todos los hermanos mayores que abandonaron el camino,... ¡Por favor, volved, os necesita un hijo pródigo!


jueves, 5 de marzo de 2026

VIERNES 6.3.2026 AD: "¡El día en que unos pobres desgraciados quisieron matar a Dios!" (Mt 21, 33-43.45-46):

EVANGELIO DEL VIERNES 6.3.2026 AD:

V 6. "¡El día en que unos pobres desgraciados quisieron matar a Dios!" (Mt 21, 33-43.45-46):

¡¡¡Buenos días hermanos!!! Se nos invita a estar con Dios en el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo, (21, 33-43.45-46), que nos previene contra algo que podemos intentar también nosotros: ¡Querer matar a Dios en nuestro corazón, porque no nos gusta la verdad que nos revela Su LUX! ¡Y esto sería una desgracia y un suicidio del alma! ¡No cometamos el único error que no podemos cometer en esta vida, el de no ser santos! 

Pero sobre todo este Evangelio nos habla del inmenso Amor que Dios nos tiene a todos y cada uno de nosotros: un Amor mayor que nuestros desprecios, ofensas y odio... ¡Aunque éste nos lleve a matarle en una Cruz! 

Pero también un Amor capaz de respetar nuestra libertad hasta las últimas consecuencias, por perniciosas que sean para nosotros. ¡Es lógico! ¡Si no respetase nuestra libertad no nos amaría! Y esto lo dejó bien claro San Agustín: "Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti."

Ahora, en esta hora de la brisa, vamos a encontrarnos con Dios en Su Palabra. ¡Vamos a estar con quién más nos Ama, a descansar en Él y vamos a pedirle que Su Palabra actúe en nosotros, nos sane y nos transforme! Y vamos a este paseo de la mano de Dios: ¡¡¡Ven Espíritu Santo!!! ¡¡¡Ven Espíritu Creador!!!

(1) "EN aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: (2) “Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. (3) Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían. (4) Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. (5) Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’. Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia’. Y agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron. (6) Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?”». (7) Le contestan: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». (8) Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”? (9) Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos». (10) Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque intentaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta."

(1) "EN aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: "

Jesús se dirige hoy a sumos sacerdotes y ancianos; a los que cualquiera debería ir si necesita que les enseñe el camino que conduce a Dios... Pero, ¿Cómo van a enseñarlo si no lo conocen y rechazan lo principal de la enseñanza? (Y es que, aunque no es suficiente saber hacia donde tengo que ir para llegar a la meta, jamás podré llegar a la meta sino sé a donde tengo que ir... ¡Por eso no dejemos de pedir al Señor Su LUX en cada momento del camino, y fortaleza y perseverancia para poder mantenernos en Él hasta el final! ¡Amén!).

(2) “Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. 

Aquí vemos a Dios que crea el mundo con toda su grandiosidad y su inmensa belleza y se lo da al hombre para lo cuide y lo disfrute. (Sólo hay una diferencia con la realidad: que Dios lo hace sólo por Amor y el propietario quería cobrar su alquiler. Aunque quizá Dios sí anhela un alquiler de nosotros: ¡Nuestro Amor y fidelidad! Y lo hace porque quiere nuestra felicidad...).

También nos muestra que Dios cuidó todos los detalles para que tuviésemos  saciadas todas nuestras necesidades físicas y espirituales. Y en todos los detalles vemos Su inmenso Amor...

(3) "Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían."

Dios manda enviados porque quiere el Amor humano y porque sabe que el ser humano le necesita...

Igual que un día me quedé admirado en la frase del Génesis: "en la hora de la brisa", de este Evangelio me cautiva el: "Llegado el tiempo de los frutos". ¡Qué muestra que Dios espera de mí frutos! No sólo quiere un único fruto: La Fe, (que por supuesto la quiere), también frutos de obras concretas que muestren nuestra Fe y nuestro abandono de los ídolos...

Y es hora de preguntarnos: ¿Cuáles son mis frutos? ¿Tengo algún fruto que ofrecer a Dios?

Y éxito y frutos no son sinónimos, aunque la sociedad se empeñe en decirnos que sí... ¡No es así! ¡Cualquier cristiano que viva la Fe con Verdad y profundidad evangélica es un fruto en sí mismo en un mundo de tinieblas! Y aunque nadie le escuche, o frecuente una iglesia vacía, o escriba un blog que nadie lee, o sea un sacerdote sin feligreses... ¡Da igual! ¡Cada Misa que celebra santifica el mundo! ¡Y los frutos, si Dios quiere, llegarán! El éxito es un ídolo y un mentiroso. ¡Cuántos ídolos de masas de hoy son auténticos fracasos, indigentes necesitados de Dios, para dar sentido a su vida vacía, que sus éxitos no pueden llenar! (Muchas veces no hay nada como llegar a la cumbre o alcanzar una meta para ver que no tenemos nada... Y, como dijo un santo, todos tenemos en nuestro interior un vacío infinito del tamaño de Dios).

(4) "Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo."

Pero los hombres matamos o tratamos violentamente a los profetas de Dios. O, les despreciamos, o pensamos: "¡Qué ideas más bonitas, ¡qué pena que sea imposible cumplirlas! (O, al menos, ¡son imposibles para mí!)". (Y me olvido de que Dios me conoce mejor que yo mismo y jamás pide cosas imposibles, y me irá dando las capacidades que me faltan a lo largo del camino).

Yo jamás hubiera pensado hace años que, con la ayuda de Dios, es relativamente sencillo vivir la vida de la Gracia y encerrar pecados que eran vicios y me esclavizaban. ¡Y es que Dios capacita a los que llama y les ayuda a liberarse de sus angustias y miserias! ¡Y la llamada a la santidad es universal! Así que Dios también te ayudará a ti a vencer todas las pruebas, si perseveras. ¿Por qué lo sé? ¡¡¡Porque es el que más te Ama!!!

El camino no será fácil, habrá caídas, peleas y heridas... ¡¡¡pero merece mucho la pena!!! ¡¡¡De hecho es que en él nos jugamos la Vida Entera y la Vida Eterna!!!

(5) "Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’. Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia’. Y agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron."

Aquí Jesús habla de sí mismo. Enviado a los hombres por Dios como última llamada a la conversión (las llamadas a la conversión después de Cristo remiten a Él o son falsas).

El Padre envía al Hijo que se encarna en Santa María a través del Espíritu Santo(Tres personas y un sólo Dios: 1 x 1 x 1 = 1 )...

¿Y qué hicimos los hombres cuando llegó el Hijo? ¡¡¡Matarlo!!! Y eso me lleva al pobre Nieztsche, que en un discurso falso y soberbio un personaje dice: "¡hemos matado a Dios! Pero, ¿Cómo hemos podido hacerlo?" Y acto seguido se enfrenta con la realidad que se le presenta: nada, vacío, desolación, locura...

¡Gracias a Dios, Él no ha muerto y siempre está a nuestro lado y nos seguirá esperando hasta el último momento de nuestra vida! ¿Y ahora qué quiero hacer? ¿Le abro la puerta a Jesús que espera a que le deje entrar y respeta mi libertad o intento matar en mí los ecos de Dios para hacerme dios, sabiendo que no lo soy? (En la respuesta nos lo jugamos todo)...

Y en el Señor se cumplió que lo sacaron fuera de la ciudad para crucificarlo... ¡Le mataron sacándole fuera de la viña! ¡De la Ciudad Santa!

(6) "Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?”». "

El Maestro les pregunta que hará el señor de las tierras con los viñadores homicidas (una pregunta trampa pues les pregunta y nos pregunta que debe hacer con nosotros, porque Jesús no murió por unos hebreos fanáticos, ni porque un político romano se lavó las manos. ¡NO! Eso nos gusta creer... ¡Cristo murió por mis pecados! ¡Jesús murió por tus pecados! Para pagar el precio de un rescate que jamás podríamos pagar... ¡¡¡Loado sea Jesucristo!!!).

(7) "Le contestan: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo»."

Y respondiendo muestran lo que ellos harían: ¡Matarlo y dársela a otros labradores que sí paguen al Señor! Y con estas palabras se condenan a sí mismos... (Porque las palabras: "perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden..." no son un adorno, sino una realidad que debemos aceptar y hacer vida para poder obtener el perdón de Dios...).

(8) "Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”?"

Los que debían estar más cerca de Dios y reconocerlo le repudian y desechan la piedra que sostiene el universo. ¡La Sagrada Escritura predijo que sucedería y sucedió! ¡Y sucedió aunque los arquitectos fueron avisados por el Señor para que recapacitaran!

¿Y nosotros? ¿Recapacitaremos de nuestro error o moriremos con el corazón con ídolos que nos alejarán para siempre de Dios?

(9) "Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos»."

Y porque ellos le han desechado Dios irá a buscar también a los gentiles (como no podía ser de otra forma, porque Dios es Dios de todos, y esto es más evidente tras Encarnarse).

Acaba de decir a los que piensan que Dios es propiedad suya (y no al revés, que ellos habían sido elegidos porque eran el pueblo de Su propiedad)... ¡Qué van a perder el Reino de Dios! ¡Y eso tuvo que escocerles mucho a los profesionales del gremio!

Si como ellos creo que Dios es una posesión mía más, que puedo manejar a mi antojo, no soy creyente... ¡Soy idólatra! Seguir a Dios implica ponernos en camino y transformar la mente. ¡No nos conformemos con un dios falso, pequeñito y moldeable que podamos manejar! ¡Vayamos tras el verdadero Dios, que pide pasar por la puerta estrecha!

(10) "Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque intentaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta."

De este punto nace el título de hoy: "¡El día en que unos pobres desgraciados quisieron matar a Dios!"

Y en el colmo de la miopía, primero rechazan la piedra angular donde debe asentarse toda construcción; y después, ¡temen a la gente en vez de temer a Dios! ¡Qué locura! 

Pero, muchas veces hacemos lo mismo. ¿No nos preocupa muchas veces más la opinión de los hombres que la de Dios? ¿No preferimos a veces el ídolo prestigio y "el qué dirán" a una vida en Cristo? ¡Qué el Señor purifique siempre nuestras intenciones, pero mucho más en todas las cosas de Dios para que jamás nos sirvamos de ellas!

Reflexión: El Evangelio de hoy muestra dos cosas: Amor puro y desinteresado, por un lado, y desagradecimiento que conduce al odio, por otro:

El Amor lo pone Dios, que nos construye un mundo lleno de belleza y que desborda de regalos e inmensos detalles. ¡Un universo entero hecho sólo por Amor para dar cobijo a su creatura preferida: el hombre! (Y la palabra hombre abarca tanto al varón como a la mujer, y no sólo porque así lo dice la gramática castellana, sino porque lo dice el Génesis 1,27: " Dios creó al hombre a su imagen,/ a imagen de Dios lo creó,/ varón y mujer los creó"... ¡Así que tan hombre es la mujer como el varón!).

¿Y qué hace el hombre? Cree que esa tierra le pertenece para explotarla sin limite. Y no sólo es desagradecido con Dios, sino que llega hoy a querer expulsar a Dios de la sociedad. ¡Pretenden echar a Dios de Su creación! Y una pista de fútbol la pagamos entre todos aunque no nos guste el fútbol, y nadie dice nada, pero si se usa dinero público para cualquier asunto de la Iglesia (aunque sea un fin social) políticos radicales se quejan... ¿Por qué? ¿No tiene tanto derecho un contribuyente católico como otro a que el Estado invierta en lo que él valora? (Al menos lo mismo que el que hace deporte, le gusta conducir, o hace cursos de cocina). ¿Por qué no va a estudiarse la religión como asignatura obligatoria en los centros de enseñanza? (Luego cada alumno decidirá si católica, o general, según sus creencias y los fieles de las distintas religiones de cada país. Pero si la alternativa es religión o nada, ¿Qué formación espiritual hay? Serán hombres incompletos que cuidan mucho el cuerpo, algo menos la mente y poco o nada el alma)... ¿Por qué no va a haber Capillas en los hospitales, universidades, cuarteles y capellanes que acompañen a los enfermos, estudiantes, militares, etc.?

Ayer hablaba el Evangelio de un abismo que había en el Cielo y que separaba a los que se dejaron salvar por Dios de los que decidían rechazar a Dios y vivir para siempre lejos de Él. Y ese abismo tiene un nombre: ¡LIBERTAD! ¡Qué es uno de los grandes regalos que Dios nos da, y que podemos usar para vivir con Dios o alejarnos para siempre de Él! Y después de esta vida ya no podremos cruzar ese abismo. ¡Recordémoslo y más en este tiempo de Cuaresma y de conversión, y aprovechémoslo para convertirnos y aceptar la Gracia de Dios!

¡Qué agradecidos debemos estar a Dios por todos los regalos de nuestra vida! ¡Por toda la belleza del universo: las estrellas, el océano, los "bosques y espesuras plantados por la mano del Amado" a los que cantó San Juan de la Cruz! ¡Y pidámosle a Dios que no nos deje nunca! (Aunque políticos fanáticos, se empeñen en querer expulsar a Dios de nuestras vidas ¡21 siglos intentándolo y  no han aprendido nada! Y nosotros cristianos no nos preocupemos porque como le dijo un sacerdote al joven Karol: "No te preocupes por el mal, sólo preocúpate por construir el bien, porque el mal se destruye a sí mismo; y cuando caiga quedará lo que has construido")

+ Oremos por nuestra conversión y la de nuestros hermanos mayores en la Fe, los hebreos, para que no desechemos la piedra angular que es JesucristoRey del Universo y porque nos vayamos dejando moldear por sus manos sanadoras y creadoras.

¡Feliz y Santo día hermanos! ¡Besos y abrazos  DCOLORES!!!

Pd: Y no olvidéis nunca que cualquier semilla puede ser el origen de un bosque, (si  así lo quiere)... ¡¡¡Esparcid Sus semillas!!! ¡No os las quedéis sólo para vosotros! 


Si no queréis las cookies de google, sólo se me ocurre que no entréis... (Si algún día me hago informático ya pongo un enlace para que me déis un consentimiento personalizado (y otro por si me queréis invitar a comer)... Mientras tanto, espero que este mensaje cumpla las leyes de la UE, de España, de internet y de los amigos de mantón de Manila... dicho sea con todo respeto y bastante cansancio por tanto mareo... ¡Gracias!).

miércoles, 4 de marzo de 2026

JUEVES 5.3.2026 AD: "Si no escuchan a los profetas no se convencerán ni aunque resucite un muerto..." (Lc 16, 19-31):

EVANGELIO DEL JUEVES 5.3.2026 AD:

J 5: "Si no escuchan a los profetas no se convencerán ni aunque resucite un muerto..." (Lc 16, 19-31):

¡Buenos días hermanos! Se nos invita a estar con Dios en el santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (16, 19-31).

¡Pero leerlo es para mí una faena porque voy a banquetes! (Como el rico, y termina fatal). ¿Se refiere a mí el Evangelio? ¿Es malo ir a fiestas o banquetes? Pues parece eso si sólo leemos este texto y lo sacamos de su contexto (que es toda la Sagrada Escritura) y lo absolutizamos. (Justo lo que hacen algunos cristianos alejados).

Pero si lo vemos en el conjunto de todo el Evangelio nos damos cuenta de que el mismo Jesús iba a banquetes: de boda, ofrecidos por publicanos recién convertidos o por amigos suyos... ¡Y nada de lo que Dios hace puede ser pecado!

Luego a lo mejor el secreto está en que banqueteaba "cada día". ¡Y banquetear se le hizo una obligación! Y esa idolatría le absorbió tanto que le llevó a cometer un gravísimo pecado de omisión y a desatender a un pobre que se moría de hambre a su misma puerta. ¡No! ¡No fue ir a banquetes lo que le condenó!

Y nos ayudará a evitar estos errores conocer el magisterio de la Iglesia y la Santa Tradición (en cuyo seno fueron escritas las Sagradas Escrituras)...

Pero vamos al Evangelio de hoy, y, como siempre, de la mano del Señor: ¡¡¡Ven Espíritu Santo!!! ¡¡¡Ven Espíritu Creador!!! 

(1) "EN aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: (2) «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día. (3) Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico. Y hasta los perros venían y le lamían las llagas. (4) Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán. (5) Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, (6) y gritando, dijo: “Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”. (7) Pero Abrahán le dijo: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado. (8) Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”. (9) Él dijo: “Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”. (10) Abrahán le dice: “Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”. (11) Pero él le dijo: “No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”. (12) Abrahán le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».

(1) "EN aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:

Jesús se dirige hoy a los fariseos. A esos laicos (porque no eran consagrados) ejemplo de religiosidad externa y de falta de Caridad. Y les da un ejemplo en que la falta de Caridad lleva al infierno, y les invita a convertirse y a salir de sus rígidos esquemas y auto-justificaciones. Para que, en vez de su cumplir externo, amen y socorran más al prójimo...

Y este mensaje también va para mí. A esa parte irreductible, hipócrita y farisea que tengo, y en la que están mis falsas seguridades, vanidades, defectos, pecados, ídolos y todo lo que aún no le he dado al Señor...

Es un mensaje para los fariseos, que podemos escuchar todos... ¡Porque todos tenemos un fariseo, más o menos grande dentro, y nos vendrá muy bien escucharla imaginando que el Señor nos dice estas palabras mirándonos a los ojos!

(2) «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día.

El primer personaje sería hoy admirable: Un potentado que viste ricamente y banquetea cada día. ¡Y no le falta de nada! Seguramente ni robó, ni mató, ni cometió adulterio... ¡Pero tenía apegos y había convertido en un ídolo sus riquezas, vestidos y banquetes! ¡Habían pasado de ser objetos de necesidad a ser el centro de su vida y el ídolo al que adoraba!

¿Cómo saber si tengo ídolos ocultos? El Obispo Munilla dice que los ídolos se reconocen por los apegos que les tenemos. Y los apegos se perciben porque generan obsesión, y nuestros pensamientos van a ellos muchas veces sin motivo aparente...

Y descubierto el apego, solo queda combatirle: "Sin perder la paz, pero sin hacer las paces". ¡Cayendo y levantándonos, y recibiendo la Gracia de Dios para poder hacerles frente en cada Confesión y en la L.O.A.! (= Limosna, Oración, Ayuno)

(3) Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico. Y hasta los perros venían y le lamían las llagas.  

Lázaro es el otro personaje. Un mendigo lleno de llagas, que sufrió en esta tierra hambre y enfermedad; y, aún peor: soledad y abandono... (Las sobras del rico le hubieran bastado para saciarse... ¡pero no se las dieron! Y eso al final fue peor para el rico que para el pobre, como veremos...).

(4) Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán. 

... y Lázaro murió, (como moriremos todos) y se lo llevaron los ángeles a recostarse en el pecho (el seno) de Abraham. ¡Había pasado la prueba! Y aún en su pobreza extrema no maldijo a Dios ni a sus hermanos, ni fue esclavo de las riquezas ni de la salud que no tenía, y éstas no le llevaron a envidiar, ni a odiar a quienes sí las tenían, ni a robarles... (Por todo eso y no por su pobreza en sí misma fue llevado al Cielo).

(5) Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno,

Primer toque de atención: ¡los ricos y los autosuficientes también mueren y también son enterrados!

Es más, seguro que lo enterraron entre el amor de los suyos... pero la historia termina fatal: ¡En el infierno! (Este es el segundo toque de atención: los ídolos no pueden salvarnos y nos llevan al infierno...) Y desde allí ve a Lázaro junto a Abraham...

Y esta persona, que sería un hombre de éxito en nuestro mundo, ha cometido el único error que no podemos cometer en nuestra vida: ¡El de no ser santos!

(6) y gritando, dijo: “Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”. 

Pide socorro a Abraham, y solicita que aquel a quien él jamás socorrió en su vida le auxilie en la vida eterna... ¡Porque las cosas se ven muy diferentes en la opulencia que en la más extrema necesidad! Y cualquier autosuficiencia se desvanecerá al morir, y sólo quedará la verdad desnuda. Y se cumplirá lo que decía San Francisco de Asís: "Soy tan sólo lo que soy ante Dios."

(7) Pero Abrahán le dijo: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.

Abraham le recuerda que tuvo éxito en la vida y ese éxito le condenó, (porque sólo se sirvió de él para su propio y exclusivo beneficio e idolatrar sus bienes le hizo olvidarse por completo del pobre tirado a su puerta)... ¡Los ganó dignamente, pero los usó egoístamente y no atendió al prójimo necesitado!

(8) Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”.

Señala que entre los salvados (por la Misericordia de Dios y Su Gracia), y los auto-condenados (por no aceptar el perdón de Dios y alejarse voluntariamente de Él) la comunicación será imposible tras cruzar la puerta que es la muerte...

¿No nos sirve de aliciente pensar en aquellos familiares buenos que ya estarán en la casa del Padre? ¿No queremos pasar con ellos toda la Eternidad? ...

Pero, por desgracia, no todos fueron buenos. ¿Y los que se portaron mal? ¿Qué consuelo nos queda? Primero pensar que si al final acudieron a Dios, la sangre redentora de Cristo pesó muchísimo más que sus pecados, por muchos que fueran...

Una vez una señora fue desesperanzada a ver al Santo cura de Ars (San Juan María Vianney ) y le contó que su marido se había suicidado tirándose de un puente. Y él le respondió: "No te preocupes que entre el puente y el suelo estaba Dios"...

(9) Él dijo: “Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”.

El rico quería mucho a su familia, (no era  hosco ni ajeno al amor), y quiere librarles de su fin trágico y pide que vaya Lázaro a avisarles. (Amaba a su familia pero no vio que Lázaro también era hermano suyo y su egoísmo al no socorrerle le llevó al infierno. ¡Sus pecados de omisión le condenaron!).

Este Evangelio habla del infierno como una realidad, no es un símbolo, ni un género literario, ni una metáfora. Y la existencia del infierno está en el Credo: "descendió a los infiernos": y eso sucedió tras ser sepultado y antes de resucitar (Porque las historias que buscan ser comprendidas se desarrollan cronológicamente). Esto lo digo por los "teólogos" o filósofos que dicen que el infierno se refiere a los sufrimientos de la Pasión. ¡No! ¡No es así! Y sea un estado o un lugar, Cristo, pasó por el infierno antes de resucitar. (Tuvo que ser bonito "ver" a todos los demonios inclinarse ante Dios que como Hombre venció al demonio, al pecado y a la muerte... Si yo supiera pintar bien ¡ese sería un cuadro que haría!). 

(10) Abrahán le dice: “Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”. 

Abraham responde que ya están avisados por Moisés y los profetas; y que si no les hacen caso a ellos tampoco se lo harán a un muerto...

¡Así es! Cualquiera que se haya cerrado de antemano a lo sobrenatural, incluso aunque viera aparecer a su propio hermano muerto se iría a un psiquiatra a por pastillas... ¡E incluso el que dice que necesita ver para creer, puede que obedezca antes a sus ideas preconcebidas que a sus sentidos! (¿No es esto una  idolatría de la "racionalidad", que no es capaz de escuchar ni al propio raciocinio que analiza los datos que perciben los sentidos?)

(11) Pero él le dijo: “No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”.

Y le hace ver que pueden llegar a tener Fe si son testigos de algo sobrenatural: ¡La Aparición de un muerto!... ¡Entonces sí que piensa él que cambiarían!

(12) Abrahán le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».

Y aquí me imagino al Señor, con los ojos mirando a lo lejos (en el horizonte, y en el tiempo) y diciendo con pena estas palabras, que Él siente, pero que pone en boca de Abrahán. Porque al fin y al cabo es lo que Él sabe que sucederá tras Su victoria sobre la muerte: ¡¡¡Qué muchos no Le hicieron caso ni tras Su Resurrección, y siguen sin creer en Él, aunque resucitó un Muerto!!! (Sin contar con todos los muertos que el Señor resucitó estando vivo, y que, aunque lo vieron, no creyeron en Él).

+ Oremos por todos los que entregan su vida, su dinero y su tiempo para socorrer a los pobres: ¡Qué el Señor bendiga sus esfuerzos y les haga dar fruto abundante! Y porque las instituciones dejen de moverse por la propaganda y la imagen, y apoyen mucho más a estos verdaderos benefactores de nuestra sociedad y dejen de discriminarlos por ser católicos. ¡Muchas gracias por vuestra labor! (Y porque purifique todas las instituciones que se dicen benéficas y lo sean de verdad).

¡Feliz y Santo día hermanos! ¡Besos y abrazos DCOLORES!!!

Pd: Y no olvidéis nunca que cualquier semilla puede ser el origen de un bosque, (si Dios  así lo quiere)... ¡¡¡Esparcid Sus semillas!!! ¡No os las quedéis sólo para vosotros! 



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